¿Qué aprendemos en la escuela?

«Hace unos años oí una historia maravillosa que me gusta mucho explicar. Una maestra de primaria estaba dando una clase de dibujo a un grupo de niños de seis años de edad. Al fondo del aula se sentaba una niña que no solía prestar demasiada atención; pero en la clase de dibujo sí lo hacía. Durante más de veinte minutos la niña permaneció sentada ante una hoja de papel, completamente absorta en lo que estaba haciendo. A la maestra aquello le pareció fascinante. Al final le preguntó qué estaba dibujando. Sin levantar la vista la niña contestó: “Estoy dibujando a Dios”. Sorprendida, la maestra dijo: “pero nadie sabe qué aspecto tiene Dios”.

La niña respondió: “Lo sabrán enseguida”». Robinson, Ken (2009). El Elemento: Descubrir tu pasión lo cambia todo.

Los niños son maravillosos; su imaginación no tiene límites y por ello son capaces de todo lo que se propongan. Sin embargo, un día empiezan la escuela y el profesor les dice: “nadie sabe qué aspecto tiene Dios”, y poco a poco se lo van creyendo. ¿No sería genial llegar a adulto pensando que dibujar a Dios es posible?

¿Qué enseña la escuela?

Ken Robinson destaca tres características que son comunes en la mayoría de sistemas educativos del mundo (tanto en Estados Unidos, España como en el poblado más remoto de África o India):

  • La obsesión por ciertas habilidades académicas: centradas en las palabras y en los números.
  • La jerarquía de las materias: en primer lugar las matemáticas, las ciencias y las lenguas; en segundo lugar las humanidades; en último lugar el arte, dentro del cual siempre se encuentran con un mayor estatus las artes visuales y la música, después la danza y el teatro.
  • La dependencia de determinados tipos de evaluación: pruebas estandarizadas.

La mayoría de nosotros hemos olvidado los contenidos que tuvimos que memorizar para nuestros exámenes durante la educación primaria y secundaria, sin embargo, sí que recordamos otros muchos conceptos que realmente sí aprendimos. Este aprendizaje en su mayoría se llevó a cabo a partir de las pedagogías invisibles expuestas por María Acaso, esos contenidos del currículo oculto que todo el mundo sabe.

Un ejemplo de esto es que todo el mundo sabe que las matemáticas son más importantes que la plástica. La LOMCE lo refleja claramente, pero también lo saben los padres cuando les dicen a sus hijos que lo importante es que aprueben matemáticas, o los profesores cuando hacen desdobles en las asignaturas de matemáticas o eligen que la asignatura que se va a dar en inglés es plástica.

El colegio nos enseña a dar las cosas por sentado. En primer lugar damos por sentado nuestras habilidades y el valor que estas pueden tener. Nos enseñan que ser inteligente significa ser capaz de resolver los problemas de matemáticas, quizás podamos otras habilidades, pero siempre serán académicas. Nos enseñan a dejar de buscar la información que queremos saber, a esperar a que los profesores nos la cuenten cuando corresponda y perdemos la curiosidad.

¿Para qué sirve la educación?

Hace unos días me contó un amigo antropólogo que existe una corriente de pensamiento que defiende que la educación sirve para mantener el orden establecido, y como consecuencia las desigualdades sociales. Esto contrasta bastante con lo que se suele oir por ahí, en una línea de pensamiento como la que propone Andrea en esta entrada. Investigando un poco sobre el tema, he encontrado este libro de Fernando Savater, titulado El valor de Educar.

«Aunque si es la sociedad establecida, desde sus estrategias dominantes y los prejuicios que lastran su perspectiva, quien establece los ideales que encauzan la tarea educativa… ¿cómo podemos esperar que el paso por la escuela propicie la formación de personas capaces de transformar positivamente las viejas estructuras sociales?.

Como señaló John Dewey, “los que recibieron educación son los que la dan; los hábitos ya engendrados tienen una profunda influencia en su proceder. Es como si nadie pudiera estar educado en el verdadero sentido hasta que todos se hubiesen desarrollado, fuera del alcance del prejuicio, de la estupidez y de la apatía”». Savater, Fernando (1997). El valor de educar.

Fernando Savater deja claro que la educación tiene un carácter conservador, como no podría ser de otro modo: «En una palabra, la educación es ante todo transmisión de algo y sólo se transmite aquello que quien ha de transmitirlo considera digno de ser conservado».

¿Qué podemos hacer nosotros?

Creo que como futuros profesores, tenemos que tener claro que vamos a dedicarnos justamente a lo que a muchos de nosotros no nos termina de gustar, y esto es conservar la sociedad establecida tal y como es, con sus virtudes pero también sus defectos.

Durante mi periodo de prácticas he tenido varios momentos de crisis personal, reflexionando sobre lo que debía o no decir a los estudiantes. A veces estos hacen preguntas llenas de sentido, como ¿por qué tenemos que estudiar tantas matemáticas y no aprendemos cosas útiles para la vida? o ¿de qué sirve estudiar tanto si luego tampoco se encuentra trabajo?; otras veces no he sabido como reaccionar cuando me han dicho cosas como “con esto ya tengo un 5 y con eso me vale, así que ya no voy a trabajar más” o “tengo que aprobar, así que no quiero arriesgarme, por lo que no voy a pensar más en lo que estoy haciendo y lo voy a terminar ya”. También me he tenido que morder la lengua al hablar con algunos profesores.

A mi me gustaría hablar con ellos de forma sincera, pero muchas veces me he visto en la obligación de callarme o de adaptar lo que estaba diciendo a lo que se supone que un profesor debe decir. Esto lo he hecho en mi situación de profesora en prácticas, pero sigo sin saber qué debería hacer como profesora “de verdad”. Mis opiniones sinceras son bastante radicales en muchos temas y no creo que fueran bien recibidas por muchos padres o directores de instituto.

El único respiro, la chispa de esperanza está en que nosotros elegimos qué es digno de conservar. Podemos elegir qué tiempo dedicamos a cada actividad, o cómo enfocarla, evitando lo que no nos gusta y dando mayor importancia a lo que consideremos que la merece. Podemos intentar conectar con ellos y transmitirles que lo que dicen los libros no siempre es cierto o que el trabajo en equipo puede ser muy productivo, aunque el resto de profesores les hagan ver lo contrario. Y también les podemos dejar hablar y expresarse, sin imponerles nuestras ideas, sin pretender llevar razón sobre ellos, inculcándoles el sentido crítico y la búsqueda de su propia individualidad.

Anuncios

2 comentarios en “¿Qué aprendemos en la escuela?

  1. Te comprendo perfectamente, yo me siento como tú algunos días y soy profesora de verdad desde hace muchos años. Yo elijo ser auténtica, siempre que puedo, trato de escuchar con atención, a veces me muerdo la lengua y trato de expresar lo que pienso sin imponer mi criterio, pero no siempre lo consigo. Interesante la reflexión de Savater del “Valor de educar”. Afortunadamente el arte y quienes nos dedicamos a disciplinas artísticas disfrutamos de esa libertad y es una manera de trasmitir y eso también es educar. Aprendo cada día y procuro que los problemas me sirvan como retos a superar, porque en el fondo creo en el ser humano por encima de todas las cosas y además disfruto casi siempre de mi trabajo. Me ayuda a ser mejor persona. En definitiva, me ayuda en mi búsqueda personal y de la felicidad y eso también se trasmite y creo que, además de servirme a mi primero, sirve también al resto.

    Me gusta

  2. Creo que esas dudas de las que hablas son compartidas por todos. Por supuesto que las matemáticas son importantes pero no solo las matemáticas. Todos los conocimientos son importantes y el equilibrio entre todos es la respuesta a una mejor educación. Hay conocimientos que encajan mejor en la idea que se tiene de estar preparado para el futuro y más en este mundo tan competitivo. Sin embargo, seria mejor frenar esta competitividad que nos lleva a avanzar sin ser conscientes de lo que perdemos y malogramos en esta loca carrera hacia…dónde?

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s